Una oficina de verdad, en el navegador
Islas por zona unidas por puentes, sobre un lago del Caribe o en un bosque de otoño.
- Caminas con el teclado, con un clic o con el dedo; tocas un punto y el avatar llega solo.
- La cámara gira, se acerca y se inclina para ver caras y escritorios.
- Nada alto tapa a nadie: las salas tienen muros de vidrio.
- Nadie atraviesa a nadie. Si alguien tapa el paso, tu avatar pasa "con permiso".
- Funciona en el celular, en vertical y con el pulgar.
- Nada que instalar, y casi no gasta batería: solo dibuja cuando algo cambia.




